La meditación

No meditamos para alcanzar a Dios, sino para percibir a Dios que ya está en nuestro interior.
Está más cerca que persona o cosa alguna; si no podemos conocerlo, es debido a nuestro débil entendimiento.
El mejor objeto de meditación es el Ser interior. Si el Ser es la meta de la meditación, ¿para que escoger otro objeto? Si queremos conocer a Dios, debemos meditar en Dios. La mente se convierte en aquello en lo que medita.
Por esa razón debemos escoger como objeto de meditación aquello que es nuestra naturaleza verdadera. Cuando meditamos en el Ser no sólo lo experimentamos, sino que nos convertimos en su misam forma.
Dios es el testigo de tu mente. Ese testigo es la meta de la meditación.
Swami Muktananda

Ser y Dios, Dios y Ser son Uno.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Abrir chat
Hola ¿puedo ayudarte?
Powered by
A %d blogueros les gusta esto: