El desencanto de las expectativas:

El desencanto de las expectativas:
A veces siento cansancio, no físico, es otro…un cansancio antiguo.
Me duele el dolor de los demás, el sufrimiento, el cómo se eterniza, sin poner solución a ello.
Y entonces me pregunto ¿el dolor que a mí me duele, es uno o son dos? ¿uno debe ser el que genera la compasión? un dolor muy especial, pero y ¿el otro?
El otro es el que se produce cuando no se cumplen las expectativas, maldito ego, rectifico, bendito ego que va dejando pistas por el camino, para que pueda ir haciendo los cambios oportunos. Como este.
El dolor que se produce cuando mis expectativas no se cumplen, es totalmente prescindible. La Vida sucede más allá de mis deseos.
La separación entre la teoría y la práctica…el algodón que me dice: tienes que seguir trabajando el desapego a desear, a tener expectativas.
Todo tiene un ritmo, un tiempo y debe ser respetado siempre.
No apegarse al fruto de la acción, pero tampoco desear que haya un fruto derivado de tu deseo.
Maldito deseo que me enfermas.
Bendito Amor que me sanas.
Y al final todo es Bendito como no puede ser de otra forma.
¡Ah, ignorancia! juegas conmigo uno y otro dia
El día que mi cabeza caiga rendida, vacia, será el fin de tus dias.
Inspira, espira…
Bachan.

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