Osho

A la mujer hay que amarla, no comprenderla. Eso es lo primero que hay que comprender.

La vida no te está esperando, te está sucediendo. No es una meta que
has de alcanzar, está aquí­, en tu respirar, en el latir de tu corazón.
Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados
en otra parte, te la perderás.


La vida no es una tecnologí­a, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar por una cuerda floja

La meditación

No meditamos para alcanzar a Dios, sino para percibir a Dios que ya está en nuestro interior.
Está más cerca que persona o cosa alguna; si no podemos conocerlo, es debido a nuestro débil entendimiento.
El mejor objeto de meditación es el Ser interior. Si el Ser es la meta de la meditación, ¿para que escoger otro objeto? Si queremos conocer a Dios, debemos meditar en Dios. La mente se convierte en aquello en lo que medita.
Por esa razón debemos escoger como objeto de meditación aquello que es nuestra naturaleza verdadera. Cuando meditamos en el Ser no sólo lo experimentamos, sino que nos convertimos en su misam forma.
Dios es el testigo de tu mente. Ese testigo es la meta de la meditación.
Swami Muktananda

Ser y Dios, Dios y Ser son Uno.

El hombre, la mujer, la sexualidad

-¿Cuál es la misión de la mujer?
-Enseñar
al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse
con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como
sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que
sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de
amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la
sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une
al corazón todo es posible.
La Abuela Margarita

La palabra

El tercer precepto de la conducta consciente, que en el Noble Octuple Sendero se denomina el habla correcta, consiste
en abstenerse de palabras falsas. El habla correcta nos plantea una
cuestión crucial ya que exige de nosotros que seamos conscientes de la forma en que utilizamos la energía de las palabras. Invertimos mucho tiempo, hablando, analizando, discutiendo, criticando y la mayor parte de este tiempo no estamos atentos ni conscientes.
Deberíamos estar atentos de nuestras motivaciones, de cómo nos
sentimos, de la reacción de nuestro cuerpo y si nuestra mente está
clara o nublada, deberíamos ajustar nuestras palabras a la verdad o a
lo que parezca más adecuado o más útil.

La palabra tiene un poder extraordinario y
puede ser destructiva o esclarecedora, puede convertirse en una crítica
mezquina o manifestarse por el contrario como una comunicación
compasiva. Lo único que se requiere es que permanezcamos atentos que
las palabras surjan de la profundidad de nuestro corazón. Cuando somos
sinceros y solo decimos solo aquello que pueda servir de ayuda, la
gente se siente atraída por nosotros. Ser conscientes y honestos aquieta y abre nuestra mente y fomenta la paz y felicidad de nuestro corazón.

En cierta ocasión
fue requerida la presencia de un maestro para que tratara de curar a un
niño enfermo,el maestro se limito a pronunciar una breve plegaria.
Entre los presentes se hallaba una persona escéptica que manifestó
abiertamente sus dudas con respecto a la eficacia de aquel sistema
curativo tan poco ortodoxo.Entonces el maestro se giró hacia el y le
espetó : “¡Tu no sabes nada sobre este asunto. !”. La persona se enojó
con esa respuesta y su rostro se llenó de ira y cuando estaba a punto
de responderle al maestro, este le dijo” si unas pocas palabras tienen
el poder de hacerte enfadar hasta este punto ¿Por qué no iban a tener
otras palabras el poder de curar?”.

Fuente: Goldstein y Kornfield

Chamalú. Indio Quechua

Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos
perdidos,
sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo
transitando de espaldas a la luz.

Por eso es muy importante que sea el Amor
lo único que inspire tus actos.

Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra

detrás de las palabras; no soy un sabio,
sólo un enamorado de la vida.

La meta no existe, el camino y la meta son lo
mismo.
No tenemos que correr hacia ninguna parte,
sólo saber dar cada paso plenamente.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez.

Amo el  amor que me inmuniza ante la infelicidad
que pulula por doquier, infectando almas
y atrofiando corazones.

La gente está tan acostumbrada a ser infeliz,
que la sensación de felicidad
les resulta sospechosa.

La gente está tan reprimida, que la espontánea
ternura
le incomoda y el amor le inspira desconfianza.

La vida es un canto a la belleza,
una convocatoria a la transparencia.

OS PIDO PERDÓN PERO….
¡ME DECLARO VIVO!

La melodía ininterrumpida: comprendiendo la ciencia del Naad Yoga

El término Naad significa
simplemente sonido. Yoga significa unión o “unir”. El objetivo del Naad
Yoga es la unión con el sonido. Para entender lo que esto significa hemos de
pensar en la naturaleza misma del sonido. En términos Yóguicos hay dos tipos de
sonidos en el Universo, sonidos Ahad y sonidos Anahad. Los
sonidos Ahad son los que crea algo por algo que golpea otra cosa. Si
punteo la cuerda “A” de mi guitarra, vibrará 440 veces por segundo, creando en
el aire una vibración que transmitirá al entorno circundante ese ritmo preciso.

Ése es un sonido Ahad. El viento soplando a través de los árboles,
la respiración rozando las cuerdas vocales y la boca – son sonidos Ahad.
La vibración del sonido Ahad tiene que viajar por la materia, porque
esas vibraciones sonoras se transmiten a través del movimiento de estructuras
moleculares. Anahad quiere decir literalmente melodía ininterrumpida. En
la cosmología y la ciencia yóguicas se dice que el Universo está hecho de
sonido. Toda materia está vibrando a determinadas frecuencias. Las rocas y
piedras tienen una frecuencia muy lenta y baja. El color y la luz tienen una
frecuencia alta y pueden viajar a través del espacio vacío. Más allá de todos
los fenómenos físicos y materiales está la vibración sonora creativa primigenia
que empezó con la creación. En el Cristianismo se llama El Verbo. Los
Sikhs lo llaman Naad. Es lo que los científicos denominan “radiación
cósmica” – el sonido creativo que no ha cesado desde el Big Bang. Los yoguis lo
llaman Anahad. Independientemente de cómo lo llamemos, está
constantemente vibrando, creando, y expandiendo el Universo – infinitamente,
sin fin. Más allá de la capacidad de la mente para captarlo, sólo queda
rendirse para escuchar el sonido Anahad y contemplarlo con asombro. Como dijo
Guru Nanak, el primer Gurú Sikh, Keeta Pasao, eko kavao, tis teh hoe lakh
dhariou. Kuderat kavan kahaa veechar varia na javai ek vaar
, es decir: “Una
palabra de Él y todo el universo se hizo y millones de ríos de vida
florecieron. Yo no tengo poder parar describir Tu grandeza, oh Señor“.

Diseñado para el Sonido

Gurú Amar Das (el tercer Gurú Sikh) dice en el Anand Sahib (Canto de
Éxtasis): OH, oídos míos, fuisteis creados para oír sólo el Verdadero
Nombre, Y por esta razón fuisteis dados a un hombre – para que podáis escuchar
la Palabra (anahat), Que al ser escuchada, hace florecer mente y cuerpo Y llena
la boca con el néctar de su Nombre

El cuerpo humano está diseñado para el
Naad Yoga. Los oídos están hechos para llevar el patrón y la frecuencia exacta
de la vibración sonora que como en un embudo atraviesa el oído externo y golpea
el tímpano, creando una réplica perfecta de ese rango y frecuencia vibratorios.
Entonces dicha vibración se transmite a los tres huesecillos del oído interno,
y luego por el canal interno y su mecanismo, hasta llegar directamente a los
sistemas neuroendocrinos del cerebro y el cuerpo físico. Meditando
profundamente (shunya) en los sonidos primarios – mantras sagrados y
poesía (Gurbani), podemos experimentar un profundo despertar del
potencial humano.

La presión de la lengua en los
meridianos del paladar alto y la acción de los labios, nariz, garganta y zonas
del cuerpo por donde pasa el aire, se relacionan directamente con secreciones
químicas y hormonales en el cerebro y el sistema glandular. A través del
sonido, el habla, la recitación, el canto –comunicación– podemos tener un
efecto científico directo sobre nuestro nivel de conciencia, así como sobre la
salud y bienestar físico nuestro y el de los demás.

En una ocasión, durante mis primeros
tiempos de práctica yóguica, me encontraba en un estado mental muy
desequilibrado. Se trataba de un estado de duda total que se llama Shakti
Pad
. Por aquel entonces simplemente diría que estaba “rallado”. Tuve la
oportunidad de hablar sobre ello con mi maestro espiritual, Yogi Bhajan. Él se
encontraba en el lugar para dirigir un curso de Tantra Yoga Blanco, al que no
asistí, y preguntó dónde estaba yo. Mis amigos le dijeron “está rallado”. “Id a
buscarlo”, contestó él. Y yo le dije “Señor, dudo de todo y no puedo meditar ni
hacer yoga”. Me miró y dijo: “Todos los planetas, lunas, estrellas y sistemas
solares giran en ciclos y patrones con un ritmo y armonía perfectos.
Simplemente coge uno de tus instrumentos y toca con él patrones rítmicos
melódicos, así llegarás al equilibrio y la armonía”. Entonces me contó que
cuando era adolescente en India solía practicar un arte marcial llamado Gatka,
y que sus oponentes siempre le daban en la cabeza cuando practicaba. Su
profesor le dijo que estudiara tabla (tambor indio) y que al dominar el
ritmo, dominaría el arte de luchar.

Entonces Yogiji me mandó al Punjab
(India) y me sugirió estudiar Gatka, tabla y kirtan (cantos sagrados), lo hice
y desde entonces estoy agradecido por aquella oportunidad. El estudio en
profundidad del ritmo llamado Taal, así como el estudio de la melodía
llamado Raag, son otro componente importantísimo del Naad Yoga. Ambos
conforman lo que conocemos como música. El poder sanador de la música se ha
documentado ampliamente en los últimos años, y hasta la Biblia lo ilustraba en
la famosa historia de David que con la música del arpa cura al Rey Salomón. Los
antiguos videntes de la India entendían este poder transformador, y era
habitual cantar mantras y escrituras como un modo de aumentar su poder
meditativo.

Sonido simpático Imagina por un
momento que el cuerpo humano es un instrumento, uno de esos instrumentos indios
como el Sitar o el Sarangi, que además de las cuerdas que se pulsan o se tocan
con un arco, tienen otras cuarentaitantas cuerdas que nunca se tocan pero que
son “simpáticas”. Cuando se tocan las otras cuerdas, establecen frecuencias
vibratorias que empiezan a hacer sonar las cuerdas simpáticas, delicadamente
sintonizadas con ellas. Estas cuerdas captan la frecuencia y el patrón
vibratorio de las notas que se tocan y empiezan a sonar y crear armónicos
increíbles sin ser tocadas físicamente. El diseño de estos instrumentos es lo
que les da su sonido único y meditativo.

El organismo humano tiene un diseño
similar. En términos Yóguicos, tenemos el canal central de energía pránica (Sushmana)
que corresponde a la columna vertebral. A cada lado están ida y pingala,
las energías del sol y la luna. Piensa en ellos como en las cuerdas que se
tocan. Estos canales de energía conectan con 72.000 nadis (canales de
energía) que se corresponden aproximadamente con el sistema nervioso, y que se
extienden por todo el cuerpo. Piensa en ellos como si fueran las cuerdas
simpáticas. Lo que vibremos en el Sushmana empieza a generar una
vibración simpática en ida y pingala, y a través de los nadis se
transfiere esa vibración a todas las células del cuerpo.

Si no somos conscientes cuando hablamos
de qué estamos vibrando, podemos lanzar olas de negatividad, falta de confianza
y de armonía. Esto tiende a deteriorar el estado de salud y bienestar. Por el
contrario, podemos elegir conscientemente un mantra, escritura, comunicación
armónica y sonidos musicales que nos eleven, sanen y equilibren. Naad Yoga es
la práctica y la experiencia de todo esto a un nivel muy práctico y científico
de autoconocimiento.

Cada Jap, o repetición, de estos
sonidos sagrados borra una capa de irrealidad que nos hace identificarnos
erróneamente con el ego, y abre nuestros canales internos a la energía Divina
de Dios. Es una cuestión de conciencia, química cerebral, patrones y
frecuencias vibratorias, y la Gracia de Dios.

por
Mata Mandir Singh

Recortes de una entrevista

¿Qué
queremos cuándo somos niños?


Ser grandes.

… Y cuando lo somos damos la vida por recuperar y aparentar la juventud que
no supimos apreciar. Nos desgastamos tratando de tener, y cuando ya tenemos
invertimos el dinero en recuperar la salud y el tiempo perdido.


Primero
soy, experimento el amor y la paz, luego hago y después tengo.


Lo
importante es lo que tú te dices a ti mismo, fuera no encontrarás la felicidad,
concentra tu energía en lo que tienes y no en lo que no tienes.

Hay gente
que en un segundo despierta su conciencia, otros tardan más y otros nunca. Ni tu peor enemigo te puede hacer tanto daño
como tus propios pensamientos. Hay que observarlos y cambiarlos porque estamos
programados para concentrar la energía en lo negativo, en lo que nos falta, en
el dolor, y eso es lo que atraemos.

A valorar
a tiempo las cosas pequeñas y simples. Lo que pasa es que vemos pero no
miramos, oímos pero no escuchamos, palpamos pero no tocamos. Vivo intensamente
cada momento, pero sin miedo. Hay que aprender a asustar al miedo

Pero el
secreto es contar el sueño, siempre hay gente que te ayuda. No crea nunca a los
asesinos de sueños, esos que te dicen: si lo cuentas, no se cumplirá.

 

Yo estaba dando
esperando recibir, había mucho en mi dolor de fracaso, de ego herido. Aprendí
la lección, no he vuelto a condicionar ni a tener expectativas ni siquiera con
mis propios hijos, yo les tiendo la mano, pero las decisiones son suyas, no
mías. Yo no cambio a nadie, son ellos. Nunca digas por qué me pasó esto sino
para qué: es otra forma de concebir el mundo.

Alegre y feliz

 

Prefiere un abrazo a un apretón de manos

Ŷibrān Jalīl Ŷibrān

LOS NIÑOS (Extracto de: El Profeta)
Y una mujer que sostenía un niño contra su seno pidió:

Háblanos de los niños.
Y él dijo:
Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer.
Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana.
Dejad,
alegremente, que la mano del Arquero os doblegue. Porque, así como Él
ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es estable.


Gibran Khalil Gibran
(جبران خليل جبران Ŷibrān Jalīl Ŷibrān
en árabe) fue un poeta, pintor, novelista y ensayista libanés nacido en
Becharré, el 6 de enero de 1883 y fallecido el 10 de abril de 1931 en
Nueva York.

La transliteración correcta en castellano más utilizada en publicaciones especializadas, es Yibrán Jalil Yibrán.

Namasté

Namasté o Namaskar  [nāmāsāteā] en hindú y sánscrito; De la unión
de sandhi entre nama y te es una expresión de saludo de Asia
del sur originado en India, que se usa como cuando podríamos usar hola y adiós
en nuestro idioma. Pero el significado es bastante diferente, sin embargo.

En
sánscrito, na refleja una simple
negación Maā señala al ego,
refiriéndose al "yo" o al "mi". De esta manera nama significa "inclinación,
homenaje, saludo reverencial, adoración a la verdad interna del otro",
pero no refiriéndose a su ego. Te
es el dativo del pronombre personal tvam,
"usted". Una traducción literal de namaste es, de este modo, "un
saludo reverencial a su interno".

El
significado del saludo Namasté, sería bastante similar al otro saludo utilizado
ampliamente en la tradición tántrica y yóguica: Om Namah Sivaya. El significado de Om Namah Sivaya sería algo así
como: "me postro ante la Presencia de Dios en ti y en mi".

Normalmente se acompaña por una inclinación ligera
hecha con las palmas abiertas juntas, delante del pecho.

En un contexto religioso esta palabra puede tomarse
para significar cualquiera de los siguientes casos:

  • El
    Espíritu en mí se encuentra identificado con el espíritu presente en ti.

  • Yo
    saludo ese lugar dónde tu y yo somos uno.

  • Me inclino
    ante lo divino que hay en ti.

  • Yo
    reconozco que dentro de cada uno de nosotros hay un lugar dónde la
    Divinidad mora, y cuando nosotros estamos en ese lugar, nosotros somos
    Uno.

  • Mi
    energía más alta saluda tu energía más alta.

  • El
    Dios en mí ve y honra el dios en ti.

  • Pueda
    el Dios dentro de ti, bendecirte.

En otros términos, este saludo reconoce la igualdad
de todos, y rinde honor a la santidad e interconexión de todos, así como a la
fuente de esa unión.

Orígenes

"Namaste" a veces se usa en el contexto de
las prácticas de yoga como un saludo de encuentro o despedida, generalmente
tomado como una expresión de buenos deseos. Es a veces mal interpretado como un
saludo exclusivamente para el yoga, pero tiene un uso más amplio, en Asia del
Sur particularmente para referirse a los superiores. Es más, se usa a lo largo
de Asia, sobre todo en el contexto del budismo o las culturas budistas.

Namaste es una palabra hindú, y tiene uso extendido
en India del Norte dónde el hindú y sus dialectos son los lenguajes hablados.
Gassho es el término usado en los contextos japoneses para este gesto de las
manos, y con una inclinación reverencial más amplia.

 El gesto y su simbolismo

El gesto usado para reverenciar en Namaste o en
Gassho es llevando las palmas abiertas juntas: normalmente al pecho, o un poco
más arriba como debajo de la barbilla, debajo de la nariz, o sobre la cabeza.
Este gesto es un mudra; una posición simbólica de las manos muy difundida en
las religiones orientales. Una mano representa la naturaleza más alta,
espiritual, mientras la otra representa el ego mundano. La persona que hace el
gesto de unir las dos manos está intentando eliminar sus diferencias con otros,
y se conecta con la persona a la que reverencia. La inclinación es una
inclinación simbólica de amor y respeto.

 Connotación esotérica de la postura de las
manos juntas

Particularmente en el hinduismo, cuando uno rinde
culto o una inclinación reverencial, el simbolismo de las dos palmas tocándose
es de gran importancia. Es unir dos extremidades: los pies de la Divinidad con
la cabeza del devoto. La palma derecha denota los pies del Divino y la palma
izquierda denota la cabeza del devoto. Los pies Divinos constituyen el último
consuelo por todos los dolores. También podríamos considerar el importante
simbolismo de unir los dos lados del cuerpo, hemisferio cerebral izquierdo –
lado derecho del cuerpo, hemisferio cerebral derecho – lado izquierdo del
cuerpo, lo masculino y lo femenino, Yang/Yin. [cada hemisferio cerebral
controla la parte opuesta del cuerpo humano].

 Anotaciones

En la novela The Journey of The Fool de Fady
Bahig, Sri Bakashananda, un gurú ficticio, habla sobre esta palabra diciendo
que "significa que yo saludo a la luz de Dios que está en ti. De hecho,
significa que la luz de Dios en mí saluda la luz de Dios en ti. Pero tu sabes,
que no hay ninguna diferencia, en la luz de Dios que está en mí que es igual a
la luz de Dios que está en ti. Y ya que los saludos sólo se realizan entre dos
entidades separadas, es bueno para nosotros no hablar en absoluto de saludos.
Sino decir que la luz de Dios en nosotros celebra su presencia eternamente en
nuestros corazones."

Según Dōgen Zenji, "con tal que haya una
verdadera reverencia, el sendero del Buda no decaerá". En otros términos,
a menos que podamos reconocer la bondad de otros totalmente, y podamos
focalizar absolutamente nuestro homenaje a ello, sin cualquier pensamiento de
egoísmo o segunda intención, y entonces reverenciar completamente de corazón,
no nos acercaremos al estado de iluminación de la mente, que es el enfoque de
la práctica budista.