Su color está en todas las pinturas del mundo

XCVI
¡Oh, amigo, corazón mio, piénsalo bien! Si de verdad amas, entonces, ¿por qué te duermes?
Si al fin Le has encontrado, entrégate totalmente y acógelo en todo tu ser.
¿Por qué Le pierdes una y otra vez?
Si el profundo sueño del descanso ha llegado a tus ojos, ¿por qué pierdes el tiempo haciendo la cama y acomodando las almohadas?
Dice Kabir. "¡Sólo hay un modo de amar!" Aunque tuvieras que dar la vida ¿Por qué tendrías que llorar por ello?

C
¡Cuelga hoy el columpio del amor!
Cuelga el cuerpo y la inteligencia entre los brazos Amado, en éxtaxis y delirios de amor. Acerca las corrientes de las nubes lluviosas a tus ojos y cubre tu corazón con la sombra de la oscuridad.
Acerca tu cara a su oido, háblale de los anhelos más profundos de tu corazón.
Dice Kabir: "¡Escúchame, hermano! ¡lleva siempre dentro de tu corazón la visión del Amado!"

Kabir

“¿Dónde
me buscas oh, servidor mío? ¡Mírame! Estoy junto a ti. No estoy en el
templo, ni en la mezquita, ni en el santuario de La Meca, ni en la
morada de las divinidades hindúes. No estoy en los ritos y las
ceremonias; ni en el ascetismo y sus renunciaciones. Si me buscas de
veras, me verás enseguida; y llegará el momento en que me encuentres.”
Kabir

Canta aquel canto con tu vida,
así nunca necesitaras cantar otra vez.
Ama a Aquel con todo tu corazón,
así nunca tendrás que amar otra vez.
Camina aquel camino con toda tu fe,
así nunca tendrás que buscar otra vez.
Kabir

Gurú Nanak

Haz del silencio tus pendientes, de la compasión
tu riqueza, de la meditación tu escudilla de mendigo. Sea tu propio
cuerpo el hábito remendado, el Verdadero Nombre tu cayado. Practica este
yoga, oh yogui. Que las cenizas con las que bañes tu cuerpo sean el
conocimiento, tu flauta la concentración. Desátate de todo apego y
peregrina a través de la ciudad de tu propio ser, tañe el arpa de tu
mente. Oh santos, escuchad: ¡haced de la Verdad y de la compasión
vuestro jardín!

Gurú Nanak.