Ser honorables

La Vida es honorable, no puede ser de otra manera, es un regalo Divino. Sin embargo no hay nada de honorable en la manera en como hemos decidido vivirla; en nuestro comportamiento con nosotros mismos y con los demás, con la tierra, con el aire, con el agua, con los animales. Nos creemos amos y señores de todo y no somos nada eso…aunque todavia no lo sabemos, la ignorancia nos ciega. Sólo hay un Señor y nosotros sólo somos sus humildes servidores. Tenemos que aprender a vivir y a comportarnos de manera honorable. Al final del día, son nuestras obras y no nuestras palabras, las que dicen si hemos sido o no, honorables.

En busca de la Arcadia.

Sin saberlo, andamos desorientados por la vida, buscando nuestra Arcadia, ese lugar imaginado en la antigua Grecia donde reinaba la felicidad, la sencillez y la paz en un ambiente idílico y viviendo en comunión con la naturaleza.
Pero nunca encontraremos ese lugar fuera, si previamente no lo encontramos dentro. Por eso es tan importante abrir los ojos y orientarnos en la dirección correcta…el corazón, esa y no otra es la verdadera Arcadia del ser humano.

Abhyāsa-vairāgyābhyāṃ tan-nirodhaḥ

Abhyāsa-vairāgyābhyāṃ tan-nirodhaḥ (Yoga Sutra I.12)

La mente puede alcanzar el estado de yoga por medio de la práctica y el desapego
Abhyasa la práctica constante es el medio para disolver los condicionamientos, las pautas mecánicas de comportamiento adquiridas en el pasado.

Abhyasa está basada en la práctica continua y mantenida en el tiempo, lo que nos permitirá desarrollar la presencia. Una práctica interna que hace posible el mantener una consciencia de observador sin prejuicios ni ideas preconcebidas. Según los textos clásicos, es el punto de partida para apaciguar las fluctuaciones mentales y empezar su transformación.

Por la práctica constante se destruyen los viejos hábitos y las tendencias mecánicas de la mente. Cuando el practicante se establece en abhyasa, el Sádhana impregna su inconsciente y empieza a formar parte de su personalidad, actuando desde las profundidades de su mente.

Aquí nace el camino del desapego, Vairagya, la libertad respecto de los deseos.

Realmente cuando práctico de manera regular y mantenida en el tiempo puedo observar todos esos cambios en mi persona. Estoy más centrado, sereno y durante más tiempo.

Además resulta más fácil y rápido volver a ese centro cuando percibes que lo pierdes.

Al estar centrados en el momento, también es más fácil ver cómo actúa la mente….los hábitos, la memoria, los condicionamientos y hasta qué punto dominan mi vida.

En ese centro donde la mente esta serena y receptiva a lo que sucede sin enjuiciar, surge una claridad que me brinda la oportunidad de trabajar el desapego.

Si estoy, puedo ser y es en el ser que puedo transitar la vía de la acción pura.

Hacer lo que sientes que tienes que hacer, libre de la memoria, de los hábitos, pero también de los frutos futuros. Fluir con la corriente de la vida y acercarme  un poquito más al estado de yoga.

Un paso te acerca al siguiente y así sucesivamente, cuanto más andas, menos te cuesta. Cuanto menos andas, más difícil es hacerlo. Esta es una de las primeras lecciones que aprendes en este camino, también lo silenciosa lucha que mantienes muchos, muchos días con tu mente camino de esa transformación.

Ella, su personaje el ego y la ignorancia, son como una elevada montaña que se alza ante nosotros y nuestra práctica, ante nosotros y nuestro Sádhana.

Nuestro camino es como el camino del aire o del agua, ¡Sí¡ la clave es la paciencia.

Si queremos dar forma a esa montaña, si queremos erosionarla y finalmente superarla, tenemos que ser persistentes, soplar como el viento, caer como el agua, sin desánimo, una y otra vez.

La paciencia es amarga pero su fruto es extraordinariamente dulce, seguramente tan dulce como el amrit, ese néctar que destila una parte del cerebro cuando el yogui entra en Samadhi.

De momento el asomo de ese gozo divino, son esos momentos de extraordinaria calma mental que nos aporta en ocasiones nuestra práctica.

Seguiremos dudando antes de realizarla y disfrutando después de haberla llevado a cabo. La noche siempre sucede al día.

No hay nada que se resista a un amor suave y paciente.

Buena práctica.

Abhyasa

Es el punto de partida para eliminar las modificaciones mentales. Por la práctica constante se destruyen los viejos hábitos y las tendencias mecánicas de la mente. Cuando el practicante se establece en abhyasa, el sádhana (práctica personal) impregna su inconsciente y empieza a formar parte de su personalidad, actuando desde las profundidades de su mente.
Hay que notar que la práctica constante no es una lucha contra la naturaleza de la mente, sino el medio para disolver los condicionamientos, las pautas mecánicas de comportamiento adquiridas en el pasado. Abhyasa está basada en una repetición continuada que permite permanecer plenamente conscientes del momento presente. Una práctica interna que hace posible el mantener una consciencia de observador sin prejuicios ni ideas preconcebidas.
La esencia de la práctica constante es estar más alerta en cada momento, en cada instante. El estado de alerta impide que los hábitos ejerzan su influencia. En otro sentido, abhyasa implica entrar en las prácticas con amor, devoción y reverencia. Con dicha actitud su efecto penetra rápida y profundamente. El sádhana se transforma en una experiencia gozosa de la que el practicante disfruta plenamente.

Yamas y Niyamas. (La actitud de la práctica).

1- YAMA  (Los 5 aspectos de la conducta a seguir, para mantener un código ético de conducta en las relaciones con los demás seres vivos y con el entorno).
  1. Ahimsa: No violencia, no hacer daño, respeto a la vida.
  2. Satya: Veracidad, honestidad
  3. Asteya: No apropiarse de lo ajeno (robar)
  4. Brahmacharya: Moderación. Administrar con sabiduria la energía.
  5. Aparigarha: No codiciar, no poseer, desapego.

 

2- NIYAMA ( los 5 aspectos de la conducta que hay que cultivar, lo que hay que hacer para que nuestra relación con nosotros mismos sea la apropiada y de acuerdo al Dharma.
  1. · Saucha: Limpieza, purificación
  2. · Santosa: Contentamiento
  3. · Tapas: Disciplina, el fuego de la práctica que nos transforma.
  4. · Svadyaya: Auto indagación.
  5. · Ishvara pranidhana: Inspiración en lo Divino.

Pantanjali.

Los 8 pasos de Patanjali

1- YAMAS (mandamientos morales universales)

· Ahimsa: no violencia
· Satya: verdad
· Asteya: no apropiarse de lo ajeno (robar)
· Brahmacharya: continencia
· Aparigarha: no codiciar

2- NIYAMAS (autopurificación por la disciplina individual)
· Saucha: limpieza
· Santosa: contento
· Tapas: austeridad
· Svadyaya: estudio del sí-mismo
· Ishvara pranidhana: abandono de todas las acciones a Dios

3- ASANA (posturas)

4- PRANAYAMA (respiración)

5- PRATHYAHARA (poner la mente y los sentidos bajo control)

6- DHARANA ( concentración en un solo punto o total atención en lo que se está haciendo mientras la mente permanece inmóvil e imperturbable)

7- DHYANA (cuando la inteligencia está inmóvil y se relajan las tensiones, podemos experimentar dhyana)

8- SAMADHI (estado de superconciencia producido por la meditación en que se da la unidad con el espíritu universal)

YAMA:

Constituyen reglas morales para la sociedad y para el individuo. Su no cumplimiento se debe a emociones como la codicia, el deseo y el apego que pueden ser leves medianas o excesivas y solo traen dolor e ignorancia.

1- AHIMSA: NO VIOLENCIA, NO MATAR
En su sentido más amplio significa AMOR, que abarca toda la creación. El hombre mata para alimentarse o protegerse de algún peligro. La violencia es un estado de una mente miedosa, débil, agitada o ignorante; por ello el hombre ha de confiar en que Dios le protege para no temer ningún mal y aprender a basar su fe en la realidad y la investigación.
El yogui/ yoguini cree que ha nacido para ayudar a los demás. Sabe que su vida se halla ligada a la de los otros, antepone la felicidad ajena a la propia y se convierte en fuente de alegría para todo aquel con el que convive. Incluso si se trata de un malhechor, le ayudará a combatir su mal.
Acompañan a ahimsa:
· Abhaya (ausencia de temor): purificado mediante el estudio del sí-mismo, el yogui no teme a nadie.
· y akroda (ausencia de ira): la ira puede llevar a la degradación de la mente o al crecimiento espiritual. El yogui se enoja consigo mismo si su mente se hunde o si sus conocimientos y sus experiencias no evitan un desatino. En cambio ha de ser considerado con los defectos ajenos mientras que firme con los propios.

2- SATYA: VERDAD
Presupone una perfecta veracidad de pensamiento, palabra y obra. La realidad es en esencia amor y verdad y se expresa a través de estos dos aspectos.
4 son las formas de pecado mediante la palabra:
– la injuria y la obscenidad
– la falsedad en transacciones
– la calumnia o el chismorreo
– ridiculizar lo que otros consideran sagrado para ellos
El control de la palabra arranca de raíz toda malicia y proporciona auto-control.
Quien está establecido en la verdad obtiene el friuto de sus acciones sin aparentemente hacer nada. Dios, fuente de toda verdad provee sus necesidades y cuida de su bienestar.

3- ASTEYA: NO APROPIARSE DE LO AJENO (ROBAR)
Incluye también no usar algo para un propósito diferente al pretendido o por más tiempo del permitido por su propietario. El yogui reduce sus necesidades físicas al mínimo. Mientras que a otros les apetece la riqueza, el poder, la fama o el goce, al yogui solo le apetece adorar a Dios ya que las apetencias enturbian la serenidad.

4- BRAHMACHARYA: VIDA DE CELIBATO, CONTINENCIA, ESTUDIO RELIGIOSO
Es un brahmachari aquel que en todo ve la divinidad y que se dedica al estudio de los Vedas, absorto en Brahman. Patañjali hace hincapié en la continencia de cuerpo, palabra y pensamiento, aunque brahmacharya poco tiene que ver con ser soltero o casado. Todos los smrtis (códigos de ley) recomiendan el matrimonio. No es posible conocer el amor divino sin experimentar la felicidad y el amor humano.
Brahmacharya desarrolla un caudal de vitalidad y energía, una mente valerosa y un poderoso intelecto que le permiten hacer frente a toda injusticia.. el brahmachari utilizará sabiamente todas las fuerzas que genera: empleará las físicas en el servicio del Señor, las mentales para la propagación de la cultura y las intelectuales en el fomento de la vida espiritual.

5- APARIGRAHA: NO CODICIAR, NO ACAPARAR
No se debe de acaparar las cosas que no nos son útiles. Es pobre de espíritu quien obtiene sus bienes sin trabajar o por medio de favores de los demás. El acaparamiento indica falta de fe en Dios y en sí mismo para su abastecimiento. Asimismo, el yogui entrena su mente para que no sienta la pérdida o la falta de algo y se siente satisfecho/a con lo que le sucede, entonces, todo aquello que necesita le viene dado en el momento oportuno.

2- NIYAMA:
Normas de conducta que se refieren a la disciplina individual

1- SAUCHA: LIMPIEZA, PURIFICACIÓN
El baño limpia externamente. Asana y pranayama limpian internamente nuestro cuerpo y mente.
– asana: tonifica el cuerpo y expulsa las toxinas
– pranayama: limpia y airea los pulmones, oxigena la sangre, purifica los nervios
La mente también se ha de purificar mediante bhakti de emociones como el odio, la rabia, la pasión, la lujuria, la avaricia, el engaño y el orgullo.
El intelecto (buddhi) se purifica mediante svadyaya.. Esta depuración interior proporciona fulgor y gozo; nos trae benevolencia al tiempo que aleja el dolor mental, el abatimiento, la pena y la desesperación. Cuando la mente está lúcida, resulta fácil volverla unidireccional (ekagra).
Los medios mediante los cuales nos procuramos el sustento han de ser puros. El alimento debe ser tomado con la sensación de que con cada bocado adquirimos fuerzas para servir a Dios. El alimento ha de tomarse con el fin de favorecer la salud, la fuerza, la energía y la vida y deberá ser sencillo, nutritivo, jugoso y reconfortante. Con el transcurso del tiempo el/la practicante de yoga ha de adoptar una dieta vegetariana afín de obtener atención uni-direccional y evolución espiritual. El carácter se moldea según el tipo de alimentos que tomamos. El yogui que cree en la armonía come tan solo para atender a su sustento, ni mucho, ni poco.
Para las prácticas espirituales es también importante la limpieza del lugar en el que las realizamos.

2- SANTOSA: CONTENTO O SATISFACCIÓN PLENA.
Una mente descontenta no puede concentrarse. El yogui, al no sentir falta de nada, se halla satisfecho de forma natural y esta satisfacción le proporciona una dicha sin par pues cumple con su deber.

3- TAPAS: RESPLANDECER, ARDER, BRILLAR, SUFRIR DOLOR O CONSUMIRSE POR EL FUEGO.
Indica un ardiente esfuerzo en todas las circunstancias con el objetivo de de lograr una meta determinada en la vida que unirse con la divinidad. Comporta autopurificación, disciplina y austeridad.
Mediante tapas el yogui desarrolla fortaleza de cuerpo, mente y carácter, y adquiere valor, sabiduría, integridad, rectitud y sencillez.
Tipos de tapas:
a- kayika: se refiere al cuerpo. Son: ahimsa y brahmacharya
b- vachika: se refiere a la palabra. Son: no ofender, cantar a Dios, decir la verdad y no hablar mal de los demás.
c- manasika: se refiere a la mente. Es el desarrollo de una actitud mental serena y equilibrada en medio de alegrías y pesares sin perder el auto-control.

4- SVADYAYA: ESTUDIO DEL SÍ-MISMO.
La educación consiste en la extracción de lo mejor que hay dentro de la persona.
Quien practica svadyaya empieza a comprender que toda la creación tiene por cometido bhakti (la adoración), y no bhoga (el goce), que toda creación es divina y que la divinidad reside en su interior y que la energía que lo mueve es la misma que mueve el universo entero.
Mediante svadyaya, el sadhaka comprende la naturaleza de su alma y alcanza la comunión con lo divino. Absorbe enseñanzas de otras culturas y las añade a la suya propia.

5- ISVARA PRANIDHANA: Es la dedicación al señor de nuestras acciones y nuestra voluntad. Quien tiene fe en Dios no se desespera. La adicción a los placeres destruye tanto el poder como la gloria. De la satisfacción de los sentidos cuando éstos van en pos del placer surge moha (el apego) y lobha (la codicia) para su repetición. Si no se os complace se produce soka (la tristeza). Han de refrenarse pues mediante el conocimiento y el dominio del sí-mismo. Esto empieza en bhakti . el sadhaka ora: “Desconozco lo que es bueno para mi. Hágase tu voluntad”. En bhakti no hay lugar para el “yo” y “lo mío”. Cuando desaparecen los sentimientos del “yo” y “lo mío” es que el alma individual ha completado su crecimiento. Las acciones reflejan la personalidad de un hombre (o mujer) mejor que sus palabras.

Patanjali.

Como la Vida, la práctica tiene que ser continua…

¿Han dejado alguna vez abandonada la práctica diaria los grandes maestros? ¡No!
¿Que es lo que hace que nosotros a lo largo de la vida nos lo planteemos continuamente? ¡La mente!
Ella no descansa nunca. No hace fines de semana, ni vacaciones. No se estresa, ni se aburre.
¿Entonces porqué tengo que ceder y abandonar la práctica?
Si la mente insiste 1 millón de veces, yo tengo que insistir 1 millón + 1.
Cuando el tigre tiene hambre sale de caza, nada importa que lo haya hecho otras veces.
No pararé hasta que pueda sentarme en la piel del tigre a meditar. Esa y no otra es la ley de la verdadera naturaleza del ser ¿Porqué demorarse? ¿Para sufrir más?
Para saborear la vida, es mejor respirar, que sufrir…

Bachan Singh

El final del sufrimiento

Sólo se hace algo, cuando lo haces.
Si no, se abre el libro sagrado de los impedimentos…
Estoy pensándolo… no me olvido… pronto… en breve… aún no es el momento… no tengo tiempo… pero… lo tengo presente… y… si, lo haré… la logística… más adelante… etc.,
El momento es ahora, siempre es ahora, no existe otro momento y otro lugar que aquí y ahora. Todo lo demás es marear la perdiz y en ese estado, siempre gana la banca (la mente)

¡Si quieres hacer algo…deja ya de pensarlo y hazlo.. ahora! es la única manera que hay para dejar de sufrir y si no haces nada nuevo, seguirán pasando las cosas de siempre.

Es lo que hay y tu lo sabes.
Si pero…. (pués eso) y mañana ¡más!
Felíz dia.

Anatomía práctica

En la práctica del Yoga hay 2 objetos que interactúan. El practicante y la tierra (el suelo).
En cualquier interacción hay un par de fuerzas de acción y reacción, cuya magnitud es igual y sus direcciones son opuestas. A cada acción siempre se opone una reacción igual y en sentido contrario.
Eso es lo que sucede cuando nos enraizamos, que el cuerpo se eleva.
Ahora vayamos por partes, ¿Que sucede cuando no me elevo? que caigo, eso es lo que sucede. Por lo tanto no es la teoría la que nos va a mantener allí arriba, si no nuestra voluntad y nuestro esfuerzo.
No es solamente la acción de elevarse, si no también y sobre todo la de mantenerse. Cuando esto último no se da, caemos y entonces hay una o más partes del cuerpo que reciben el impacto negativo de tener que soportar el peso del cuerpo. Las muñecas, los hombros, etc.
El elevarse y mantenerse forma parte de un movimiento consciente.
Igual que existe una respiración consciente o automática, existe también un mantener el cuerpo o un dejarlo ir, una entrega sin resistencia a la gravedad con el correspondiente daño físico, no necesariamente de manera inmediata.
La consciencia en lo físico provoca una introspección exactamente igual que en la respiración, como fruto de mantener la atención en un foco de manera continua, en este caso en la postura y si nuestra práctica tiene una mayor calidad, además en la respiración. 2 focos muy importantes en la práctica del Yoga, respiración y postura.
Buena práctica.
Apuntes de anatomía práctica por Bachan Singh

La metáfora del salmón del pacífico

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El salmón del pacífico es un pez que nace en agua dulce pero que pasa una parte importante de su vida en el mar, justo hasta que su instinto, esa voz interior le dice que tiene que emprender un viaje (¿Dharma?) tiene que volver al lugar donde nació.
En ese momento emprende un colosal viaje rio arriba, sorteando toda clase de obstáculos. La fuerte corriente del agua, las cascadas, los depredadores, fundamentalmente los osos, para finalmente llegar al lugar de nacimiento. Una vez allí las hembras desovarán y los machos fertilizarán los huevos.
Pero no acaba todo aquí, el esfuerzo del viaje ha sido tan grande que finalmente morirán. Todo empieza y acaba en el mismo lugar.
Sus cuerpos se acabarán convirtiendo en microorganismos que servirán de alimento a otras formas de vidas.
El ciclo de la vida.
¿Y ahora una pregunta? se imagina uno a los salmones tomándose un fin de semana libre, o unas vacaciones de su misión? Sencillamente no lo pueden hacer. Primero por que va encontra de su instinto y segundo porqué la corriente los devolvería de nuevo al mar.
Reflexión:
Fluir no es dejarse llevar por la corriente del rio, fluir es dejarse llevar por la voz interior (alma, corazón, espíritu, Vida, dile como quieras) Fluir es luchar contra la corriente de los pensamientos, luchar contra todos los obstáculos que nos presentará la Vida, para que finalmente podamos cumplir con nuestro Dharma y podamos volver a nuestros orígenes.
Sat Siri Akal (La gran Verdad es Eterna).
Bachan Singh